DATO CURIOSO DE LA MUERTE POR CRUCIFIXIÓN:
La crucifixión, que posiblemente comenzara con los Persas y que los Romanos adoptaron muy bien de los Cartagineses, era la muerte más dolorosa que el hombre podría sufrir, pues el crucificado tenía que apoyarse en sí mismo para respirar (imagen 1) El dolor espantoso que le causaban los clavos que tocaban el nervio central de las muñecas le recorría los brazos, llebaga al cerebro y bajaba a la columna vertebral (imagen 2) Los clavos que se hacían sentir a través de los nervios entre los huesos del metatarso de sus pies lo obligaban a erguirse, pero luego los músculos de las piernas entraban en convulsión y empujaban el cuerpo hacia abajo, o sea, contra la cruz (imagen 3) El crucificado aspira aire, pero no puede exhalarlo hasta que la acumulación de dióxido de carbono en los pulmones y en el torrente sanguíneo estimula la respiración para aliviar los dolores. El cansancio, el shock, la deshidratación y la parálisis destruyen a la víctima. El corazón apenas puede bombear la d...